sábado

RECONCILIACIÓN


La hoguera está encendida, cubierta por el aroma fresco de la madrugada, el dejo increíble de una conversación, de palabras que crepitan al sonido de la guitarra, el deseo, la vocación inaudita de dos palomas, el supremo estandarte, la botella de vino, el viejo sonido de la naturaleza que se acerca hasta nosotros desde su tonada.

Amanece, la vieja estación de radio ahoga el sonido de la guitarra, las buenas noticias nos recuerdan cuantas veces debemos caminar por la orilla del mar, sentarnos en la conciencia o abrazarnos desnudos entre dos palabras y soñar, retornar entre dos caminos por esa luz.

Estamos de regreso al mundo a la cotidiana respiración de los desayunos incompletos, a los medios abrazos o a la palabra perdida entre largas horas y una ausencia que se derrite con lentitud desde la eternidad. Las horas huecas, el aniversario que regresa por la monotonía, el beso lento y la sensibilidad opaca.

Un beso, esa cena que busca encontrar una posibilidad, un destino que esta escrito y que necesitamos rescribir en algunas palabras que el tiempo ha borrado, que tiempo ha cubierto en la imposibilidad o en la creencia de una imposibilidad pero no, no somos tan inocentes ni tan perplejos, una voz y ese beso, ah ese beso dibujado en el aliento y en la memoria, somos la posibilidad, el destino, la suma que llega hasta el rezo y cae desde el silencio hasta una copa de vino, un abrazo, el despertar entre caricias, tal parece que somos el comienzo, la cara diferente para este nuevo aniversario, un nuevo beso, un poema, otra copa de vino que alimenta la hoguera.

Ya vez la historia se escribe con el pincel o con una caricia, tan solo necesita el deseo y alimentar el alma con amor, con esa ternura que nace desde ambos y que nos envuelve, que nos lleva hasta la eternidad.

1 comentarios:

georgina miguez lima dijo...

Traté de hacer una lectura rapidita y me quedé dentro, atrapada por tus versos, no podía salirme del poema...Sentí la fresca madrugada, el calor de la hoguera, el vino, la tonada.... y las palabras mágicas que crepitan al sonido de la guitarra Y también oía una voz que repetía...Fuera… Fuera..... Pero seguía leyendo....... "el viejo sonido de la naturaleza”… como me gustó ese adjetivo tan usado, claro que es viejo, el sonido de la naturaleza... Nada, me voy, sentía tras de mi los sonidos de la guitarra y volvía el rostro... No había escape y seguía leyendo...
Un poco que me sentí una intrusa cuando los sorprendí abrazados entre dos palabras y ese desayuno incompleto, que me hizo recordar un cuadro de mi pintor favorito... Podía oír como las palabras se perdían, se derretían.
Y ahora otra vez el tiempo, -me dije- no sigo leyendo...La idea del tiempo a veces me entristece, pero no quería dejar la lectura inconclusa y seguí...”el tiempo ha borrado las palabras” -Me repeti, no, no sigo la lectura....pero cosas de poetas....un nuevo aniversario. Me llegaban voces… un nuevo beso, un poema, otra copa de vino que alimente la hoguera, los llevará a la eternidad....Me alejé de la lectura.... La eternidad dura poco, hay que saberla atrapar ¿Sabrán estos apasionados amantes guardarla en un rinconcito que quede a salvo?- Pensaba, mientras me alejaba. Divino poema, digno de un cuadro impresionista…Feli

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