jueves

EL AMOR Y LOS DIAS




Quiero ser parte de tu voz en esa conversación. Estás a lo lejos, puedo verte a través del resplandor de la fogata, sentada en esa monotonía que me recuerda que debo regresar a tus brazos, que estás ahí esperando cada palabra mía, cada movimiento sensual que nombras como caricia de la noche, caricia de la miel, caricia del agua. Son tantas que no puedo imaginar de donde sacas nombres para no repetir, aunque después del siguiente beso quiero regalarte la posibilidad de repetir los nombres, que importa, realmente cada caricia tendrá un sabor diferente, jamás será la huella de alguna otra que haya llegado desde mi corazón sobre tu cuerpo.

Es de madrugada, ya estoy de regreso a tu lado, es increíble como tus ojos poseen dibujados todo mi amor en su brillo y lo puedo ver desde la lejanía o abrazado a ti. No necesito de caminar al amanecer para descubrir que tengo deseos de tatuar un poema en tu alma, de quedarme abrazado a tu desnudez y dejar que el sol le de la bienvenida oficial al nuevo día que acabamos de fundar desde los rincones más caprichosos de nuestro amor

1 comentarios:

georgina miguez lima dijo...

hay poemas que calan hondo y llegan a todos los rincones,cuando los leemos y sentimos que nos vamos aduenando de todas las palabras,las hacemos nuestras y participamos de las conversaciones,de las madrugadas para darle la bienvenida al sol y al nuevo dia y asi sentir desde lejos los ecos de un amor que es nuestro...

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