martes

AMARTE ES UNA HISTORIA HERMOSA




La noche que canté al mar
por primera vez no había más
que media luna de testigo
un libro sin letras
un viejo camino
desvencijado
como esas caricias
que llevan un destino
tatuado en su respiración.


No sé por qué no están
aquellas columnas que erguidas
sostenían el techo de mi ilusión
porque no se canta más alla
de una inspiración
de un deseo en equilibrio
que fulgura en mil relámpagos
desde el horizonte


La noche que cante al mar
por segunda vez estabas ahí
sentada a la espera
de mis sonidos
pero fueron mis manos
quienes te describieron
la melodía
desde un montón
de caricias


La noche que te bese
por primera vez
dibuje tu nombre
en mis manos
para no olvidarlo
nunca antes
me habia preocupado
por aprender
el nombre de quien besaba


La noche que te ame
por primera vez
apareció
esa nube saltarina
que tantas veces
me ha mostrado
el camino de regreso


La noche que no estás
por primera vez
aun no ha ocurrido
por eso estoy
buscando las huellas
de una estrella
sin puntas
porque ahí
estarás escondida
esperando por mi beso

1980

1 comentarios:

georgina miguez lima dijo...

La noche que el poeta le canta al mar por vez primera nos llegan las melodías de su voz envueltas en las olas, sus testigos no podrán delatarlo nunca, cosas de poetas portadores de la magia de los dioses, serán la mitad de la luna, un libro sin letras y un viejo camino desvencijado.
La originalidad es lo que le imprime al poema ese toque fascinante que lo envuelve en la magia de un romántico encantador . La participación de los astros ,las melodías…las caricias…La noche del primer beso que quedará grabado para siempre su nombre… la sublime noche que la amó ,esa nube saltarina ,un regalo a la poesía y al amor porque será el señuelo para el regreso , no habrá noche sin su presencia,el encontrará sus huellas en la estrella sin puntas, esperando por su beso…
Un poema donde la noche es cómplice del poeta, descubrimos una nueva forma de decir, de encontrarnos con los astros, con el mar…nos sentimos sumergidos en un mundo sugerente alumbrados por la mitad de la luna, jugueteando con la nube saltarina y ocultándonos en la estrellas que le faltan las puntas, sentimos el embrujo de la noche, la coquetería de la luna, la nube saltarina juguetona y traviesa y el hechizo de la estrella que le faltan las puntas…felicidades

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