jueves

EL DESTINO


(Salvador Dali: La muchacha en la ventana)


La muchacha camina desnuda en su conversación
busca la mirada atenta de aquellas palmeras
ella sabe que en su sombra encontrará algún día
su destino, ese fragmento de vida que deambula
huyendo de su llegada, de ese sendero final
donde ya no podrá evaporarse como una caricia
será destino marcado, tiempo donde habitar
es la llegada de la sonrisa, aunque no siempre
los destinos son la solución para olvidarnos
del futuro y sus absurdas predicciones

La muchacha vive en cada predicción
ella busca desesperada cada palabra,
cada huella que la pueda ayudar
que le descifre ese camino invisible
hasta la sombra de la palmera.

Ella no escapa, no busca el tiempo
como una consagración
sino que cualquier palabra
puede ser parte de ese poema
que fue escrito y arrojado al mar
que es un naufrago en busca de su dueño
ella lo sabe, conoce el poema de memoria
jamás lo ha escuchado, jamás le han sido
presentadas ninguna de las palabras
pero ella las conoce, las ha vivido
en cada sueño erótico
en cada estremecimiento
en ese sexo sin sombras
en la soledad de una caricia
que nace desde la memoria

La muchacha sabe que el destino
es la sombra que camina junto a ella
pero no puede atraparlo
no puede darse la vuelta
y quedar frente a su destino
frente a si misma
y no le importa
ella sigue su camino
quizás algún dia el destino
equivoca sus pasos
y termina en sus labios
dibujando su vida
creando un nuevo destino
una nueva sombra
que no se dejará atrapar

1 comentarios:

georgina miguez lima dijo...

Tu poesía nos acaricia cuando vamos por ella, al terminar su lectura la sentimos nuestra porque se instaló en nuestros sentidos de los que no saldrá ya más...Gracias por existir.

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