jueves

HABANA




Estoy tan lejos de tu amparo
de tus sombras y costumbres
de ese sudor ensalitrado
que penetra en las tardes
desde el mar
desde aquella luz
que nace antes que la oscuridad
que recorre el mar
en busca de silentes
escapistas
en busca de algún barco
que llega para malgastar
sus roídas bodegas.

Estoy tan lejos de tus recuerdos
de esa monotonía tan adorable
de romper la tarde
con aquellos encuentros
tan casuales que apenas
si la sábana de la mañana
tan repleta de olores ajenos
ha quedado olvidada
ha quedado en la torpe
conversación sin palabras
porque no vale la pena
traer esas conversaciones
tampoco las imágenes
solo ese rumor
que nace en los inciensos
solo esos atardeceres
que quedaron abandonados
en tu ironía
porque eres irónica
eres ciudad
que más puedes esperar
de esos parques tan oscuros
como el deseo inmortal
como el silencio cómplice
de los niños que algún día
tomarán el camino
para alejarse de tu letanía
porque eres ciudad
porque eres el rostro
que siempre aparece
detrás de la culpabilidad
porque siempre estarás ahí
llenándote de achaques
porque ya nadie quiere
regalarte nuevos disfraces

Estoy tan lejos de tu presencia
que he tenido que inventarte
para no olvidar que existes
para no perder ese aliento
que tantas veces descubrí
en las mañanas
porque no tienes otoño
porque ya no quedan
muchos pájaros cantores
porque han muerto de bochorno
o simplemente ya no están
escaparon en esa oscuridad
que nace detrás del tiempo
se fueron dejándote
esa complicidad
en un guiño travieso
y sin despedidas

Habana estás ahí
porque te veo en las noticias
pero no puedo acariciarte
no llego a ti
porque ya no te pertenezco
porque ya no soy
ni de aquí, ni de allá
porque ya no hay tiempo
para gritar tu nombre
porque ya no hay lagrimas
para llorar tu ausencia
porque ya soy extranjero
en tus malacrianzas
desconocido
extraño
porque ya no puedo llegar
si cambias el color
de tus instintos
porque ya no soy
aquel que dormía
en los quejidos de tu erotismo
porque ya solo extraño
aquellas cosas
que he inventado
para no olvidarte.

2 comentarios:

Be@ dijo...

El dolor del desarraigo es tan intenso que estás inventando una y otra vez a tu tierra, esa que, tal vez, ya no pueda reconocerte y en la que se quedaron para siempre los rastros de tu niñez. Para ese amor por el lugar donde miramos por primera vez el cielo, te mando este poema de María E. Walsh

Serenata para la tierra de uno
(María Elena Walsh)

Porque me duele si me quedo
pero me muero si me voy,
por todo y a pesar de todo, mi amor,
yo quiero vivir en vos.
Por tu decencia de vidala
y por tu escándalo de sol,
por tu verano con jazmines, mi amor,
yo quiero vivir en vos.
Porque el idioma de infancia
es un secreto entre los dos,
porque le diste reparo
al desarraigo de mi corazón.
Por tus antiguas rebeldías
y por la edad de tu dolor,
por tu esperanza interminable, mi amor,
yo quiero vivir en vos.
Para sembrarte de guitarras
para cuidarte en cada flor,
y odiar a los que te lastiman, mi amor,
yo quiero vivir en vos.

georgina miguez lima dijo...

Le faltaba a La Habana su poema ,la voz de un gran poeta que le cantara ,faltaba tu voz y llegas para regalarle el mejor poema que se le haya escrito a la bella cuidad , de la que aún necesitas de su amparo ,de su rostro, de sus malacrianzas .Estabas en deuda y vienes a ofrecerle tu poesía y tu mejor sonrisa a acurrucarte en los recuerdos de los que no puedes escapar ,no importa que te sientas lejos y tengas que reinventarla en esa conversación sin palabras .Estás desde la distancia y vas al encuentro del ‘ rostro que aparece detrás de la culpabilidad del silencio cómplice de los niños que algún día tomarán el camino “ .Te veo en uno de ellos,” “ ya no soy ni de aquí, ni de allá porque ya no te pertenezco’…”porque sólo extraño aquellas cosas que he inventado para no olvidarte “
La ciudad no puede recibir tus caricias pero escucha al gran poeta… porque eres la poesía.

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